La dermatoscopia digital es un método novedoso, no invasivo e indoloro, que facilita y garantiza el control y cuidado de la piel. Esta técnica nos permite un estudio computarizado y completo de los lunares así como su seguimiento a largo plazo.

Debido al aumento de la incidencia de melanoma y otros cánceres de piel en los últimos tiempos, el control dermatológico de lunares y lesiones pigmentadas mediante la técnica de dermatoscopia digital adquiere cada día mayor importancia.

¿Qué es la dermatoscopia digital?

Se trata de una técnica que permite evaluar directamente sobre la piel los lunares y otras lesiones con un aumento de 10 x. Además presenta un tipo de iluminación especial que nos permite observar estructuras profundas de la piel invisibles al ojo humano. Esto agrega al control de lunares, precisión en el diagnóstico y reducción de riesgos en lo que respecta a cáncer de piel.

Pero al tratarse de un estudio digital, la digitalización de las imágenes permite evaluar y comparar a través del tiempo las estructuras de las lesiones pigmentadas del mismo paciente.

La tecnología aumentada de la dermatoscopia digital aporta precisión en el diagnóstico y el seguimiento de los lunares. Comparando las estructuras, se detectan cambios en forma precoz siendo de gran utilidad para la detección temprana del melanoma y para reducir el número de biopsias innecesarias.

Al tratarse de una evaluación total de la piel por parte de un profesional dermatólogo (capacitado y entrenado para detectar lesiones malignas o con potencial de malignidad), la frecuencia ideal para realizar un control dermatológico de toda la piel varía mucho en cada paciente.

Como regla general una vez al año debemos concurrir al dermatólogo para realizar un control y examinar nuestros lunares. La detección temprana de lesiones malignas o premalignas es clave para una evolución favorable.

Es importante destacar que el procedimiento de dermatoscopia digital no presenta contraindicaciones y puede realizarse en niños y embarazadas.

Si bien el control es recomendado en todos los casos (independiente del tipo del piel), se recomienda con más énfasis realizar una consulta cuando el paciente presenta: fototipos claros, ojos claros, pecas, antecedentes en quemaduras solares, antecedentes familiares con melanoma, presencia de más de 100 lunares o presencia de más de 10 lunares displásicos (con presencia de células atípicas). Sobre todo, cuando el paciente presenta modificaciones en el color o tamaño de los lunares, sangrado o picazón.