El acné vulgaris, también conocido simplemente como acné (o granitos), es una afección de la piel muy frecuente. Precisamente, se trata de una afección cutánea que se produce cuando los folículos pilosos se llenan de grasas y de células muertas de la piel. El acné vulgaris es una afección que requiere diagnóstico y tratamiento médico y que afecta al 80% de los adolescentes.

Si bien el acné vulgaris es muy común en jóvenes y adolescentes, muchas personas aún lo padecen en época de adultez. También algunos niños aunque es la excepción. El rango de edad de más presencia de acné vulgaris es de los 14 a 40 años.

Síntomas del acné vulgaris

Los síntomas son varios y varían de persona a persona. A su vez, dependen mucho del tipo y estado de la afección.

Los síntomas suelen ser no inflamatorias: espinillas (barritos), comedones cerrados y comedones abiertos (o puntos negros). Inflamatorias superficiales: (pápulas y pústulas o inflamatorias profundas (nódulos y quistes). También se pueden presentar lesiones residuales (hiperpigmentaciones y cicatrices).

En cuanto a su origen o causas, se puede decir que el acné vulgaris tienen etiología multifactorial. Por ejemplo, en muchas mujeres se presenta en forma de brotes dependiendo del ciclo menstrual.

Tratamiento del acné vulgaris:

Los tratamientos pueden ser médicos o estéticos e incluyen cremas y productos de limpieza, como también antibióticos con receta. Es decir, puede ser tópico o sistemático (medicación vía oral). El tratamiento del acné vulgaris dependerá del tipo de lesión, la gravedad y la extensión de la misma. También es importante tener en cuenta otros posibles factores asociados que deberá evaluar el médico dermatólogo.

El tratamiento del acné vulgaris es necesario ya que es una afección que puede durar muchísimos años, como también puede dejar cicatrices y trastornos psicológicos en las personas que lo padecen.

Los tratamientos más comunes y recomendados para tratar el acné vulgaris son:

– Limpieza de cutis: Sirve para algunos tipos de acné sin inflamaciones. Para realizar la limpieza de cutis, la piel debe estar preparada bajo las indicaciones del médico dermatólogo.

– Peeling: Pueden ser químicos (con ácidos) o mecánicos (dermoabrasión con punta de diamante) y tienen como fin realizar una exfoliación de la piel.


Para tratar el acné vulgaris es importante tener constancia con los tratamientos dermatológicos y estéticos. La higiene constante y los productos libres de aceite ayudan en la mejoría como así, también, la fotoprotección solar.

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